Etapa 2: Llega la epifanía.

10/03/2016

Y entonces, lo que cada vez vuelvo a creer que no sucederá, sucede: llega la epifanía. A veces es una imagen, otras una frase, un título o un disparador que irá tomando forma, pero llega, y esta vez, como otras muchas, lo que llega no ha tenido nada que ver con las diez o doce ideas que me rondaban la cabeza en la Etapa 1. Ahora, después de "Las Catrinas", ya no tengo más negro hacia dónde irme, de modo que el contraste aparece en mi cabeza, en mi alma, y es luz pura. 

 

Esta vez la inspiración es una persona y lo que quiero decirle: me llegó la idea y de pronto mi ánimo cambió por completo. Me siento fértil, alerta y desesperada por querer ponerlo todo por escrito, como si la idea fuera un pájaro que se me pudiera escapar. Es tiempo de lluvia y hay que poner cubetas en todas partes; ya luego decantamos el agua. Empecé inaugurando una libreta para este texto, y luego me di cuenta de que la mano no me daba para la velocidad a la que me llovían las frases, así que me puse con la computadora, lo cual me entristece porque quisiera conservar algo de tradición, de caligrafía (y usar alguna de las 30 libretas que tengo ahí guardadas porque es lo que todo el mundo me regala), pero hay que ser prácticos y hacer lo que mejor funciona. 

 

Se llenan páginas y páginas de ideas sueltas, de parrafitos que no se relacionan entre sí, y por días no me siento capaz de abandonar el documento, como cuando acabas de conocer a tu enamorado y de pronto te das cuenta de cuánto lo habías extrañado, sin saber siquiera que existía. Unos días después puedo exhalar: he dejado de tener miedo y estamos, la epifanía y yo, en etapa de infatuación total. Ella me colma de mensajes y yo acudo a cada llamada, escribiendo lo que me susurra dulcemente en una libreta, en alguna aplicación del celular o en una servilleta si me agarra desprevenida. En este momento es imposible imaginar que esta relación pueda no funcionar. Yo la veo perfecta, ella ve también lo mejor de mí y me hace promesas de un romance idílico, lleno de risas, danzas y momentos de armonía perfecta.

 

Ahora mismo no tengo que ordenar nada de lo que he escrito: lo importante es tenerlo y tenerlo hace que pueda vivir el resto de mi vida en paz. Todavía no tengo una rutina de "estar escribiendo", de sentarme en silencio y por seis horas seguidas a redactar: esto es más como lo ve la gente en las películas... llega una idea, el escritor inspirado se desconecta de lo que le rodea para tomar notas y se le nota feliz y radiante. Pero el escritor, si no es novato, sabe que los problemas vienen luego, cuando la idea no se deja, cuando los valores de la idea y los de uno no son los mismos, cuando, en resumen, pasan los meses de enamoramiento y empieza la relación de verdad y los defectos y complicaciones de una y otra salen a la superficie. El escritor sabe que esta epifanía es, en el fondo, como todas, y que lo hará sufrir. 

 

 

Please reload

Destacados

Ser cangreja

September 5, 2017

1/1
Please reload

Más recientes

May 19, 2019

September 5, 2017

Please reload

​Búsqueda por temas
  • Icono social de YouTube
  • Instagram Social Icon
  • Wix Facebook page
  • Wix Twitter page

Página Oficial de Lorena Amkie

© 2019 POR LORENA AMKIE